Pasanda para comer este Domingo

Pasanda para comer este Domingo, es algo que tenía muy claro desde que ayer lo probé por primera vez en un restaurante Indio, al que fui invitada por mi hijo mayor.

Somos muy aficionados a la comida internacional, abiertos a nuevos sabores, texturas y aromas, y el Pasanda me encantó y antes que olvidara el sabor, he querido probar de hacerlo en casa y el resultado ha sido francamente muy bueno.

El Pasanda es un plato típico del India y Pakistán, es un curry de carne originalmente de cordero, pavo, pollo o vaca, con una mezcla de especias que ya os explicaré en la receta, pero nada tienen que ver con lo que asociamos con el curry molido o en pasta que compramos en bote.

Yo he utilizado pechugas de pollo en esta ocasión, pero la próxima vez lo haré con cordero que nos resulta muy apetitoso.

INGREDIENTES

3 Pechugas de pollo limpias y cortadas en tacos.

1 Cebolla grande cortada muy pequeña

1 Yogur Griego

1 Tetrabrik pequeño de nata líquida

Cúrcuma

Comino

Canela

Pimienta negra

Pimienta de Cayena,Guindilla molida

Jengibre molido

Ajo

Cilantro

Vino tinto

Sal

Aceite

PREPARACIÓN

En primer lugar tenemos que poner a macerar las pechugas cortadas en vino tinto, yo las he tenido 4 horas en el frigorífico, pero pueden estar incluso más tiempo.

En un wok o cazuela, ponemos a dorar la cebolla picada con un poco de aceite, sal y pimienta y cuando esté pochada añadiremos un ajo finamente picado, pero no tenemos que dejar que se dore, prácticamente ha de quedar crudo.

Apartamos la cebolla en un recipiente y en el mismo wok añadiremos un poquito de aceite e iremos sofriendo los dados de pechuga macerada y escurrida,  a los que añadiremos una pizca de canela, otra de comino molido, unas cucharadas de cilantro fresco picado, pimienta negra, jengibre y guindilla a gusto, según si queremos que sea más o menos picante.

Este proceso lo hago por tandas pequeñas de carne, y voy apartando hasta que está toda la carne hecha, si suelta mucha jugo, lo voy escurriendo en un bol, pero no lo deshecho, ya que luego lo voy a utilizar.

Una vez fritos todos lo trozos de pechuga, y sin apartar del fuego, le añadiremos el resto de la carne que ya estaba preparada y pondremos encima la mezcla de cebolla y ajo.

Inmediatamente verteremos el vaso de yogur griego y el tetrabrick de nata, añadiremos cúrcuma hasta que tome un buen color amarillo, y rectificaremos con cilantro picado, sal, y guindilla si nos apetece picante.

Revolveremos bien todo el contenido para que se amalgame y taparemos para que cueza unos 20 minutos y la salsa se impregne de todos los aromas y sabores.

 

El Pasanda que comí ayer llevaba también un majado muy fino de almendras y pistachos, apenas perceptible, pero exquisito, a mi no me queda ninguno de estos frutos secos en la despensa, pero la próxima vez, que será planificado, le añadiré ese toque en el último momento para que no se ablande y se aprecie su textura crujiente.

Se tiene que comer bien caliente, el acompañamiento perfecto es el arroz Pilaf con comino en grano, pero hoy nosotros lo hemos servido con un cuscús que amablemente ha cocinado para nosotros nuestra vecina que es marroquí, y ha resultado una combinación deliciosa.

Y si nos queda un poco de salsa, la rebañamos con Papadams, como ya era tarde y no me daba tiempo de hacerlos, he tostado en una sartén antiadherente unas tortillas mexicanas con una pizca de comino y pinceladas con aceite vegetal de girasol.

No soy de las que presentan los platos de manera espectacular, mi familia valora la calidad, el sabor y la cantidad a la presentación, aquí cada uno puede hacerlo a su gusto o el de su familia, pero no olvidéis que lo importante es que sea rico, y éste sin duda es un plato muy placentero al paladar.

Como véis, nuestra comida ha sido una mezcla de India, Marruecos y hasta México, consiguiendo equilibrio de sabores y agradable combinación.

 

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